08/03/2019by Gema Grupo Melgar

EL ARTE: COMUNICACIÓN INFINITA

EL ARTE: COMUNICACIÓN INFINITA

¿Qué es el arte?

Esta pregunta es fácil que tenga más de una respuesta y miles de acepciones. Según la RAE, entre otras definiciones es esta:

“Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros”.

Y esa manifestación de la actividad humana se puede hacer a través de obras, ya sean musicales, pintura, escultura, literatura, cine, danza, etc. Es, a mi entender, una forma de expresar y comunicarse. El arte es comunicación infinita.

El artista crea como forma de comunicarse, de expresarse, y ello hace que aflore lo más profundo de su interior, por lo que además trasmite emociones y sentimientos. De hecho, siempre he percibido muchas de esas emociones al contemplar un cuadro o una escultura y muchas veces he sentido conexión con la obra al tocar alguna emoción que en ese momento, incluso sin ser consciente de ello, albergo en mi interior. Pero, ¿A quién no le ha sucedido alguna vez algo así?

El creador de una obra plasma en ella esa parte alojada en su inconsciente, como puede ser la infancia, las relaciones familiares, los momentos dramáticos, los momentos felices, etc. Este fue ya motivo de estudio por parte de Sigmund Freud, que en el año 1914 escribió “ Psicoanálisis del arte”, unos ensayos biográficos de varios artistas (Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, W.Jensen, Goethe y Dostoievski) donde analiza algunas  obras de estos virtuosos, llegando a conclusiones sobre aspectos de sus relaciones interpersonales, su sexualidad, infancia y todo lo oculto en su inconsciente.

Es tremendamente interesante la lectura de estos ensayos donde Freud explica la forma en que los autores expresan en sus obras lo que no podrían hacer con sus palabras y las formas tan distintas en que lo reciben los observadores, en el caso de un cuadro o escultura, no viendo más allá de una imagen estética unos  y entendiendo el flujo de expresiones del creador otros.

Asimismo ocurre en la literatura, donde alcanza su máximo esplendor con la poesía. Textos desgarradores o llenos de paz que nos hacen sobrecogernos o fundirnos en el apocalíptico mundo interior del autor y nos trasportan a otros lugares físicos y emocionales. Protagonistas creados como los alter ego del firmante en su estado seguramente menos consciente pero más íntimo y real.

La historia del arte es la historia de la evolución, de las ideologías, pensamientos, culturas, pero también del conocimiento del nutrido mundo interior del ser humano.

Centrándonos un poco más en la escultura, podemos hablar de magníficas obras de arte a los largo de la historia de la humanidad, y de grandes genios que lograban casi dar vida a sus esculturas de forma humana, como Miguel Ángel que según cuenta la leyenda, al terminar su “Moisés” realizado en mármol de Carrara, le golpeó la rodilla gritando: por qué no me hablas?, dado el gran realismo de la obra a la que según el autor sólo le faltaba vida.

Actualmente podemos encontrar verdaderas obras de arte realizadas en metal en el arte moderno. Desde la estatua de la Libertad en Estados Unidos al Atomium en Bélgica, es fácil deleitarse en casi cualquier lugar del mundo con una estatua de hierro, bronce o acero inoxidable. Su belleza indiscutible y su durabilidad hacen del metal un material idóneo para plasmar toda la creatividad de los escultores.

El trabajo de estas creaciones continúa a día de hoy plasmando emociones, pasiones y el amor por el material que sienten nuestros maestros artesanos del metal.

En la foto aparece la obra titulada “La tristeza” creada por Manuel Melgar Serrano.

 

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