01/10/2019by Gema Grupo Melgar

¿ES TU CASA TU HOGAR?

¿ES TU CASA TÚ HOGAR?

Ahora que terminan las vacaciones y es tiempo de volver a la rutina, quizás te hayas preguntado alguna vez si vuelves a casa simplemente o vuelves a tu hogar.Y es que algo que parece tan igual e incluso tan obvio, ten por seguro que no lo es. Como ya sabemos, una casa es una construcción cubierta con los servicios necesarios para ser habitada. Sin más.Ahora bien, vamos a profundizar un poco más en lo que es un hogar. Derivado de la palabra hoguera, puesto que era la zona donde se encendía el fuego y donde se reunía la familia al ser la zona de la casa más cálida y acogedora, todo lo que nos evoca esta palabra está relacionado con esa calidez.

Calma, paz, seguridad, relax, intimidad, amor, familia, felicidad…son palabras que a la mayoría se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en un hogar. Porque aunque suene algo cursi, no es lo mismo decir “mañana por fin vuelvo a mi casa”, que “mañana por fin vuelvo a mi hogar” y no debemos olvidar que nuestros pensamientos, y el modo en que nos hablamos a nosotros mismos y a los demás, modifican nuestras emociones y nuestro estado de ánimo, por lo que os invito a que probéis a usar esta palabra más a menudo y veáis las mejoras que conlleva.

Convertir nuestra casa en un lugar acogedor y confortable es algo sencillo siguiendo varias pautas:

  • Orden: Unos espacios ordenados y despejados, ya sean mediante armarios, cajones, zapateros, etc., conseguirán que cada cosa esté en su lugar y sea de fácil acceso. También una decoración en colores cálidos ayudan a crear bienestar y calma mental.
  • Luz: Es imprescindible la luz natural en nuestros hogares. La instalación de grandes ventanales, ventanas tipo Velux en las zonas abuhardilladas, cerramientos de terrazas que permitan la máxima entrada de luz y todo lo que favorezca la iluminación natural serán siempre bien recibidos.
  • Seguridad: Sentir que estamos seguros y que podemos dormir tranquilos frente a las amenazas de asaltos o robos es también una necesidad a cubrir para sentirnos cómodos en casa. Para ello podemos recurrir a la instalación de rejas de hierro, puertas de acceso acorazadas, cerraduras de seguridad, cerrojos tipo FAC, etc.
  • Temperatura: Garantizar una temperatura estable y acogedora, fresca en los meses de más calor y cálida cuando llega el frio, es muy importante y para ello debemos asegurarnos de contar con ventanas con RPT (rotura de puente térmico) y cristales con cámaras de aislamiento tipo Climalit, así como persianas de seguridad de aluminio. También debemos mantener la temperatura constante mediante termostatos y realizar una correcta y eficiente ventilación de las estancias para no tener la sensación de “aire estancado”.
  • Otros factores que también influyen en el bienestar de una casa son: un nivel aceptable de “ruido”, olores agradables, mobiliario confortable que invite al descanso y crear muchas, muchas, buenas vibraciones.

En definitiva, nuestro hogar lo creamos nosotros y seamos uno o varios los que vivamos en él, es necesario un ingrediente principal para que la receta de la convivencia y del bienestar salga perfecta: el amor.

Pongamos mayor o menor empeño, una casa nunca será un hogar si no fomentamos la energía positiva y creamos buen ambiente para que ese momento de llegar a casa sea el más deseado.

WhatsApp chat